La huella de Dios en la naturaleza

Enviado por María Fontaine

Agosto 1, 2020

[God’s Footprint in Nature]

Sea cual sea el tema del que escriba, un desafío que enfrento es presentar los puntos de manera que el mayor número posible de mis lectores se identifique con ellos. Este artículo no es una excepción, en él dirijo la atención al papel importante que desempeña la naturaleza en nuestra vida. Muchos de nosotros con frecuencia tenemos oportunidad de estar en contacto con la naturaleza y disfrutar de muchos de sus beneficios; y si es así, tal vez este artículo les recuerde la importancia de incorporar más a su día a día ese recurso valioso con el que el Señor los ha bendecido. Para otros, sin embargo, la posibilidad de salir y estar en contacto con la naturaleza es posible que no sea una opción. En ese caso, tal vez se sientan un poco frustrados o infelices porque, aunque lo desean mucho, no pueden pasar el tiempo que quisieran rodeados de la creación de Dios.

Si salir y estar en contacto con la naturaleza parece uno de esos sueños imposibles de realizar, no desesperen. De todos modos, vale la pena leer acerca de estas ventajas como recordatorio de los cuidados y el gran amor de Dios. Se lo pueden replantear de forma que en vez de que sea algo decepcionante, ¡se convierta en una razón para reflexionar en las maravillas de la bondad y el amor de Dios! Es más, en la segunda parte sobre este tema, voy a presentar formas en las que todavía podemos obtener importantes beneficios de la naturaleza a pesar de que tal vez nos encontremos en una situación con limitaciones.

Si pueden, caminen por un frondoso bosque o un campo pintoresco, donde haya flores silvestres. O bien, caminen por una playa donde puedan lavar las presiones, el estrés, los pensamientos negativos o las preocupaciones. También se puede encontrar un excelente conjunto de beneficios al relajarse en el patio trasero, o en el porche, o en la terraza, o bajo la sombra de un árbol, mientras la suave brisa alivia las tensiones del día.

Hay algo intangible en la naturaleza que puede calmar nuestro espíritu si dedicamos tiempo a permitir que lo haga. Puede tener un efecto positivo en todo, desde la vista hasta la salud en general y la salud mental.

Tal vez piensen: «Suena bien, pero solo Dios puede hacer eso de lo que hablas». ¡Y tienen razón! Solo Dios puede hacerlo; pero a menudo se vale de la creación, que hizo con tanto cuidado, para que sea parte de la curación, del proceso regenerativo.

Hagan una pausa para mirar cómo el Creador pinta el cielo de vivos colores en un amanecer o atardecer. Mientras miramos con asombro, puede empezar a atenuarse el estrés, los nervios destrozados y el agotamiento de espíritu. Lamentablemente, sin embargo, para muchos de nosotros que estamos en este mundo rápido y artificial, lleno de estrés, parece muy fácil pasar por alto las maravillas de la creación que nos rodea.

¡Las presiones de la vida pueden ser como un río con mucha corriente que nos arrastra implacablemente! Hace falta esfuerzo para no dejarse llevar por las corrientes del estrés y el temor de perderse algo. Solo mantenernos a flote puede agotarnos poco a poco y, a la larga, debemos librarnos de su fuerza o nos hundiremos. Tenemos que esforzarnos para seguir intentando alcanzar la orilla del río, ese lugar de tranquilidad y paz donde podemos recuperar nuestras fuerzas.

Dedicar tiempo a estar en contacto con la creación de Dios es una de las principales formas en que podemos librarnos de una vida llena de estrés. Hace poco, el Señor me indicó que volviera a abordar el tema de lo importante que es la naturaleza en nuestra vida.

Claro, sabemos que el Cielo puede estar lleno de muchas cosas buenas como la belleza, la música, la alabanza, el color, tranquilidad, paz interior y la vida eterna. Sin embargo, en Su gran amor, Dios nos ofrece aquí en este mundo un anticipo del Cielo. Con frecuencia olvidamos dedicar tiempo a utilizar los sentidos que Él nos ha dado para ver que los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia las obras de Sus manos[1].

Siempre me encantaron las imágenes o figuras verbales que se encuentran en las Escrituras y que describen acertadamente las maravillas y realidades de Dios. También he alabado al Señor con muchas canciones, antiguas y nuevas, que describen a Dios en términos de la belleza que se encuentra en la naturaleza. Quiero hacerlo aún más.

Cuando era niña, me encantaba hacer dos cosas. Una era acostarme en el césped debajo de árboles altos en un cementerio antiguo que ya no se utilizaba. Y la otra era caminar con una o dos amigas a la orilla de un arroyo que estaba en el bosque. Me encantaba la belleza y los incontables sonidos de ese lugar. Quedaba embelesada por las fragancias que me envolvían. Sentía paz, satisfacción, que Dios me acompañaba y que mis problemas estaban lejos mientras caminaba sobre las hojas o me apoyaba contra un tronco viejo para descansar.

Los sencillos placeres de estar en los brazos de Dios en mi niñez y adolescencia abrieron paso a nuevos tesoros a medida que crecía. Me di cuenta de que las maravillas de nuestro Dios que se manifiestan a menudo en Su creación van mucho más allá de lo que pueden percibir nuestros cinco sentidos. Ahora, cuando medito en ese regalo estupendo de Su creación, el Espíritu Santo puede valerse de ello para ejemplificar muchos principios espirituales y ayudarme a entender cómo aplicarlos en mi vida cotidiana.

Ver cómo el plan de Dios está entrelazado en cada hebra del tapiz de la vida, desde los organismos más sencillos hasta Su creación máxima, la humanidad, confirma Su compasión por nosotros. Fortalece mi fe en Su amor que da paz y belleza, fuerza y curación, e incluso hace que al final lo negativo en este mundo llegue a ser un mayor bien.

La gran diversidad que hay en la naturaleza es comparable a cómo nos creó Dios. Hay algo para todos, para todos los gustos. Cada perspectiva en la vida se manifiesta de manera que capte el interés de alguien. Siempre hay algo que puede inspirar en alguien el deseo de conocer un poco más acerca de Dios, si está dispuesto.

Dios nos ofrece constantes recordatorios de Su gloria, majestad, amor y maravillas; lo hace de muchas formas y también por medio de Su creación. Me encanta la frase con la que empieza una canción muy conocida[2] de John Denver que dice: «Llenas mis sentidos», la uso para empezar una oración dirigida a Jesús con esas palabras. Cuando uno de mis compañeros de trabajo escuchó lo que dije acerca de esa frase de la canción y que con frecuencia yo comenzaba mis oraciones con esas palabras, me mostró una cita de la esposa de John Denver. Ella dijo: «Al principio era una canción de amor de John para mí; sin embargo, para él llegó a ser algo así como una oración»[3].

La primera estrofa de esa canción es un hermoso homenaje a la gloria de la creación de Dios. Dice:

Llenas mis sentidos
como una noche en un bosque,
como las montañas en primavera,
como una caminata en la lluvia,
como una tormenta en el desierto,
como un mar tranquilo y azul.
Llenas mis sentidos.
Ven y lléname de nuevo.

Esas palabras son muy adecuadas, porque es lo que con frecuencia Dios hace por nosotros a través de Su creación: nos llena los sentidos con recordatorios de Su presencia.

Jesús expresó algo parecido:

Las personas tienen la ventaja de tener una conexión con el resto de la creación. Se obtiene inspiración de la luz del sol, de las nubes, las estrellas y la luna. Cuando te encuentras en contacto con la naturaleza, obtienes una gran variedad de beneficios de la flora y fauna que te rodea. Te animas con las vistas, los olores y el aire fresco de la naturaleza en la que te encuentras. Incluso los colores que te rodean afectan tus emociones y pueden tener una influencia positiva en las funciones corporales.

De hecho, incluso recordar algo hermoso que hay en la naturaleza causa reacciones positivas en el cuerpo. La naturaleza no está ahí solo para proveer alimento, ropa y refugio. Manifiesta Mi poder y gloria, lo que puede animarte, calmarte, aliviar el estrés y poner en un mejor equilibrio lo negativo que hay en tu vida. Eso es muy importante para tu bienestar, al igual que los líquidos y todo lo que contiene el útero es esencial para la vida del bebé.

El género humano ha creado muchos ambientes artificiales en este mundo, que no pueden proporcionar todo lo que necesitas. En vez de eso, causan más tensión a tu cuerpo y a tu mente. Eso puede influir en tus emociones y salud, causar dolencias, ansiedad, depresión, ira y enfermedades mentales. Las personas necesitan una conexión conmigo para estar sanas y prosperar. Y una fuente importante de esa conexión es por medio de la naturaleza. Cuando está lejos de la naturaleza, el hombre tiende a aislarse, a estar solo y deprimido. ¿Por qué? Porque no debería vivir aislado del resto de Mi creación.

* * *

María: Podemos ver el efecto positivo en nuestra vida cuando estamos en contacto con la creación de Dios. La naturaleza es parte de las bendiciones que Él ha otorgado a la humanidad. Y Él quiere que sea para nuestro beneficio y bienestar. Muchos estudios han demostrado que vivir en un ambiente que es principalmente —o del todo— artificial puede tener un efecto perjudicial para el cuerpo, mente y espíritu.

A continuación reproducimos una lista de puntos que provienen de varios estudios sobre la influencia que puede tener la naturaleza en nuestro bienestar.

  1. El contacto con la naturaleza no solo tiende a dejar la sensación de sentirse bien emocionalmente, también contribuye al bienestar físico al aumentar los niveles de oxígeno, activar hormonas que son beneficiosas, reducir la presión arterial, el ritmo cardíaco y la tensión muscular; y al obstaculizar la producción de las dañinas hormonas que se producen en respuesta al estrés[4].
  2. Estar en contacto con la naturaleza puede ayudar a mejorar la memoria a corto plazo y la memoria de trabajo[5]. (La memoria de trabajo es la que el cerebro provee para acceso rápido, lo que queda en la memoria desde varias horas hasta un día o dos).
  3. Hacer ejercicio en un parque en vez de en el interior de un gimnasio puede proporcionar beneficios para la salud mental, como por ejemplo una mayor sensación de bienestar.
  4.  Se ha demostrado que caminar 20 minutos al día en una zona verde contribuye a que los niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad mejoren su concentración en igual medida o más que con un medicamento.
  5. Las personas que viven en entornos más naturales suelen tener mejor salud en general, incluso cuando en el estudio se tomaron en cuenta las diferencias económicas[6].
  6. La naturaleza puede ayudarnos a sobrellevar el dolor. Eso se demostró en un estudio memorable en el que los pacientes se sometieron a una operación de la vesícula. La mitad tenía una vista de árboles y la otra mitad solo veía una pared sin decoración. Los pacientes con la vista de árboles por lo general tuvieron menos dolor, a las enfermeras les pareció que tuvieron menos efectos colaterales negativos y en promedio pasaron menos tiempo en el hospital[7].
  7. Se demostró que al pasar tres días y dos noches en una zona forestal hubo un aumento importante de las células inmunitarias en el cuerpo; y a la inversa, disminuyeron las hormonas de estrés.
          Los fitoncidios, compuestos orgánicos volátiles, emitidos por plantas y árboles, también pueden contribuir a mejorar el sistema inmunitario[8].
  8. Se ha demostrado que después de estar en contacto con la naturaleza puede haber una disminución de los síntomas causados por el estrés postraumático[9].
  9. Los niños expuestos a la naturaleza suelen manifestar un aumento en la creatividad.
  10. La naturaleza puede tener un efecto tranquilizador y contribuir a mejorar la concentración[10].
  11. Cuando la inflamación se descontrola, se asocia con un gran número de padecimientos, entre los que están los trastornos autoinmunitarios, enfermedades inflamatorias del intestino, depresión y cáncer. Pasar tiempo en contacto con la naturaleza puede ayudar a tenerla controlada.
  12. En un estudio, los alumnos que pasaron tiempo en un bosque tuvieron niveles más bajos de inflamación que los que pasaron tiempo en la ciudad. En otro, se redujeron los síntomas de inflamación en los pacientes ancianos que habían sido enviados por una semana a un bosque. También había señales de que la excursión al bosque tuvo un efecto positivo en los pacientes con hipertensión[11].
  13. Estar al aire libre puede ayudar a proteger la vista. Por ejemplo, uno de los riesgos más graves para la salud ocular viene de algo que se llama síndrome visual informático (SVI), que ocurre al pasar largos períodos de tiempo frente a las computadoras, equipos de escritorio y portátiles, tabletas y teléfonos inteligentes. Eso se puede reducir bastante al pasar más tiempo afuera, permitir que los ojos enfoquen objetos a mayor distancia. Por lo visto, estar al aire libre también ayuda a que mejore la miopía, cuando las personas están en un lugar en contacto con la naturaleza y sin luz artificial[12].
  14. En Japón se hizo un estudio detallado con 280 participantes. Se descubrió que además de disminuir las concentraciones de la hormona del estrés en más de un 15%, una caminata en el bosque disminuyó la media de pulsaciones en casi el 4% y la presión arterial se redujo en más del 2%[13].
          Un estudio reciente publicado en Environmental Health Perspectives encontró una conexión parecida: se asoció una mayor exposición a un entorno natural a una reducción del 12% en el índice de mortalidad. Las mayores mejoras estaban relacionadas con la reducción del riesgo de muerte debido a cáncer, enfermedades renales y pulmonares[14].

María: La ciencia descubre y reconoce más y más todo aquello con lo que Dios ha bendecido Su creación. Aunque han llegado a entender muchas verdades, los científicos apenas empiezan a descubrir las realidades astronómicas de este mundo físico.

Dios ha puesto a nuestro alrededor una gran cantidad de maravillas para que las descubramos. Disfrutemos la aventura al buscar las maravillas de la huella de Dios en la naturaleza.


[1] Salmo 19:1.

[2] You Fill Up My Senses (Annie’s Song), https://www.youtube.com/watch?v=C21G2OkHEYo

[3] Información de Annie’s Song: Wikipedia, https://en.wikipedia.org/wiki/Annie%27s_Song#Background.

[4] https://www.takingcharge.csh.umn.edu/how-does-nature-impact-our-wellbeing

[5] https://www.theshoresoflakephalen.com/benefits-of-being-in-nature/

[6] https://news.mongabay.com/2011/04/what-does-nature-give-us-a-special-earth-day-article/

[7] https://www.takingcharge.csh.umn.edu/how-does-nature-impact-our-wellbeing

[8] https://www.businessinsider.com/why-spending-more-time-outside-is-healthy-2017-7#being-outdoors-has-a-demonstrated-de-stressing-effect-2. También https://www.forbes.com/sites/alicegwalton/2018/07/10/forest-bathing-really-may-be-good-for-health-study-finds/#579ce454508e

[9] https://news.berkeley.edu/2018/07/12/awe-nature-ptsd/

[10] http://www.bbc.com/earth/story/20160420-how-nature-is-good-for-our-health-and-happiness

[11] https://www.businessinsider.com/why-spending-more-time-outside-is-healthy-2017-7#spending-time-outside-reduces-inflammation-3

[12] https://www.myopencountry.com/benefits-being-outside/

[13] https://www.businessinsider.com/why-spending-more-time-outside-is-healthy-2017-7#spending-time-outside-lowers-blood-pressure-7

[14] https://meadowridge.com/blog/the-benefits-of-nature-and-the-outdoors-for-seniors/

 

Copyright © 2022 The Family International. Política de privacidad Política de Cookies