Revisión del equilibrio de vida, 2ª parte: Salud

agosto 27, 2019

Enviado por Peter Amsterdam

[Life Balance Check, Part 2: Health]

Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas y que tengas salud, así como prospera tu alma.  3 Juan 2 (RVR 95)

Nuestro cuerpo es un asombroso regalo de Dios, y es nuestro deber ante Dios cuidar de él. Nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo. No somos dueños de nosotros mismos[1].

Al respetar y cuidar nuestro cuerpo, estamos respetando a Dios. Acatar las leyes divinas sobre la salud es lo mejor que podemos hacer para estar sanos y activos, tener plena movilidad y llevar una vida dinámica, procurando cumplir el plan que Dios nos trazó.

Tal como escribió Parker Palmer:

Cuidarme no es nunca un acto egoísta. Es simplemente conservar bien el único regalo que tengo y puedo ofrecer a los demás, por el cual me pusieron en este mundo. Todas las veces que tenemos oportunidad […] de darle a nuestro cuerpo los cuidados que requiere, lo hacemos no solo por nosotros, sino también por las muchas personas en las que influimos[2].

Puntos destacados de Sana sin esfuerzo

De vez en cuando me topo con un artículo o libro que presenta un nuevo enfoque estimulante o que aporta nuevos datos sobre la salud y reaviva mi motivación. Uno de esos libros es uno que me recomendaron titulado Sana sin esfuerzo: Los 9 pilares para recuperar tu salud, del Dr. Joseph Mercola, autor de éxitos de ventas del New York Times. (El Dr. Mercola es el fundador del sitio web de salud naturista mercola.com[3].)

Lo estupendo de este libro es su sencillez: lo que propone parece factible. Ofrece información simple y soluciones económicas y fáciles de poner en práctica. Mercola presenta nueve grandes categorías de consejos que dice que sirven para mantenerse sano. Es posible que no los puedas aplicar todos; escoge unos cuantos y céntrate en ellos para cuidar tu salud. Las categorías son estas:

  1. Bebe abundante agua pura.
  2. Come muchas verduras.
  3. Quema grasa como combustible. (Añade a tu dieta grasas saludables: aceite de coco, aceite de oliva, aceitunas, mantequilla, huevos, aguacates y frutos secos.)
  4. Haz ejercicio.
  5. Exponte al sol para tener suficiente vitamina D.
  6. Mantén tu flora intestinal para proteger tu sistema inmunitario. (Toma probióticos o alimentos fermentados.)
  7. Duerme lo suficiente.
  8. Descarga la energía negativa de tu cuerpo caminando descalzo sobre la tierra (haz grounding unos 20 minutos al día).
  9. Evita los alimentos naturales poco saludables (como yogur con mucho azúcar, cereales de caja, bebidas deportivas, etc.).

Por supuesto que esta no es la última palabra en temas de salud; hay otras buenas fuentes de consulta, pero esta información es sencilla y no resulta abrumadora. La opinión del Dr. Mercola es que estos son los elementos clave para gozar de buena salud. Está claro que hay muchos puntos de vista y corrientes de pensamiento sobre la salud y la dieta; pero los pilares que presenta el Dr. Mercola me parecieron beneficiosos. Me sirvieron de punto de partida, y me ha venido bien concentrarme en los aspectos en los que más cojeaba.

¡A dormir!

Quiero explayarme un poco sobre el sueño. Antes me costaba dormir lo suficiente. A menudo durante el día estaba agotado, probablemente porque no reservaba suficiente tiempo para dormir. Los siguientes comentarios de Arianna Huffington me parecieron muy válidos. Ella escribió esto después de caer rendida de agotamiento, caída en la que se rompió un pómulo.

Abrigamos la falsa ilusión colectiva de que el sueño es opcional, de que estamos ocupados, tenemos cosas importantes que hacer y el sueño es algo de lo que, básicamente, nos podemos privar.

Es un poco como volver a la década de los 50, cuando la gente creía que fumar era glamuroso y en la televisión salían médicos anunciando cigarrillos. La falta de sueño es el nuevo tabaco: afecta nuestra salud, nuestra productividad y nuestra felicidad.

Recuerdo todas las veces que tuve jet lag y no dormí lo suficiente. Cuando eso sucede, cuesta estar alegres. Cuesta estar agradecidos. Cuesta disfrutar de lo que hacemos. Eso, además de los problemas de salud y de productividad, subraya la importancia de corregir nuestro rumbo a nivel individual y cultural[4].

Charles Czeisler, somnólogo, concuerda con ella.

«Saltarnos una noche de sueño degrada nuestro desempeño neuroconductual —es decir, nuestra agudeza mental— tanto como la embriaguez según su definición legal. —Y advierte—: Esto no solo se aplica a cuando uno se salta toda una noche de sueño; se observan efectos similares cuando uno simplemente duerme muy poco todas las noches durante un período de tiempo»[5].

No tengas miedo de los médicos

En diferentes ocasiones a lo largo de la vida es posible que necesites atención médica: porque estás embarazada, porque te estás recuperando de una enfermedad, porque estás entrando en años y pasando por el proceso natural de envejecimiento. Y si tienes un problema de salud que requiere cuidados médicos, tratamiento continuo o terapia preventiva, es importante que te ocupes de él dedicándole el debido tiempo, atención y dinero en vez de ignorarlo.

Puede que algunos tengamos que reevaluar nuestra reticencia a ir al médico y tener una opinión más positiva de la asistencia que la profesión médica nos puede prestar. También debemos tener cuidado con los autodiagnósticos. Un problema de salud tanto puede ser algo sencillo como algo grave que requiera atención; por consiguiente, es recomendable hacerse periódicamente un chequeo. Aunque ir a la consulta del médico para un reconocimiento general no es mi actividad favorita, he procurado hacerme uno al año, y me ha venido bien. Si tienes un problema de salud, por lo general es preferible que el médico lo descubra en una fase temprana que cuando ya está muy avanzado. Los chequeos anuales pueden facilitar eso.

Normalmente a los hombres en particular no les gusta ir al médico.

USA Today informa:

Un horario apretado. Ojos que no ven, corazón que no siente. Molestos exámenes físicos. Según una encuesta encargada por Orlando Health, esos son los tres motivos principales por los que los hombres no van al médico[6].

Anna Almendrala explica:

Los hombres tienden a morir antes que las mujeres, tienen más probabilidades que las mujeres de morir de ocho de las diez principales causas de muerte en los EE. UU., y tienen también más probabilidades de fumar y beber en exceso.

Pero hay otro problema muy sencillo y fácil de arreglar: los hombres simplemente no van al médico tanto como las mujeres. […]

Una nueva encuesta en línea encargada por el sistema hospitalario Orlando Health da indicios sobre los motivos por los que los hombres son tan reacios a ir al médico. A tenor de los resultados de la encuesta, lo que los mantiene alejados de la consulta es una combinación de mucho trabajo, miedo, vergüenza e incomodidad[7].

Chicos, si son reacios a hacerse un chequeo médico, deben pedirle al Señor que los ayude a superar su reticencia. Lo mismo se aplica a cualquier mujer que evite ir al médico. Es muy útil hacerse un reconocimiento anual, con un análisis básico de sangre que muestre cómo tienen los indicadores más importantes de salud: glucemia, presión sanguínea, niveles de colesterol, etc. O bien revelará que está todo bien, o les servirá para detectar un problema de salud antes de que se agrave.

La perspectiva celestial

Por muy bien que cuidemos nuestro cuerpo, todos, por supuesto, vamos a morir. El objetivo es vivir de la mejor manera posible, siguiendo la Palabra de Dios y las pautas prácticas de salud, por tanto tiempo como el Señor quiera. Cuando nos llegue el momento de pasar al otro mundo, estoy seguro de que todos querremos hacerlo con la tranquilidad de que cuidamos bien, según nuestras posibilidades, el regalo que Dios nos hizo: nuestro cuerpo. Si no lo estamos haciendo, tenemos que comenzar hoy mismo.

El siguiente fragmento aborda este tema de una manera relevante:

En el Salmo 39, David ora: «Señor, recuérdame lo breve que será mi tiempo sobre la tierra.   Recuérdame que mis días están contados, ¡y cuán fugaz es mi vida!» (v. 4). De su sabia oración podemos aprender varias cosas:

Uno: No tenemos conciencia de la brevedad de la vida. La mayoría pensamos que disponemos de más tiempo del que en realidad tenemos. Rara vez estamos listos para que llegue el final. Quizá la semana o el mes que viene, pero no hoy.

Dos: Solo Dios puede revelarnos convincentemente la fugacidad de la vida. Por eso David expresa esto como una oración y no una observación.

Tres: Si no le pedimos a Dios que nos recalque la brevedad de nuestra vida, malgastaremos el tiempo. Si se lo pedimos, lo valoraremos y actuaremos con mayor premura.

Tras pedirle a Dios que le ayude a entender la brevedad de su vida, David ora: «Soy Tu invitado, un viajero de paso, igual que mis antepasados» (Salmo 39:12). Este reconocimiento nos trae a la memoria una antigua parábola judía.

Un famoso rabino vivía de manera muy sencilla: en una cabañita cuyo único mobiliario era un camastro, un escritorio, una silla y una lámpara. Un turista americano fue a visitarlo e hizo un comentario sobre su austero estilo de vida.

El rabino le contestó:

—No veo que usted haya traído consigo muchas posesiones.

El turista explicó:

—Solo estoy de paso.

A lo que el rabino respondió:

—Yo también[8].

Que el Señor nos ayude a todos a cuidar bien nuestro cuerpo en nuestro paso por esta vida rumbo a la siguiente. Hagámoslo con aplicación y diligencia, por la gracia de Dios.


[1] ¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños (1 Corintios 6:19, NVI).

[2] Parker Palmer, Let Your Life Speak: Listening for the Voice of Vocation (John Wiley & Sons, 2015), 25.

[3] El libro es de la editorial Grijalbo, 2017. El sitio web es https://espanol.mercola.com/.

[4] Nancy Trejos, «Arianna Huffington’s tips for sleeping and beating jet lag», USA TODAY, 14 de junio de 2016.

[5] Brett Arends, «Los beneficios de dormir bien: buenas inversiones y hasta mejor sueldo», The Wall Street Journal, 13 de octubre de 2014.

[6] Samantha Nelson, «Coast-to-coast tour asks men to drop excuses about their health», USA TODAY, 15 de junio de 2016.

[7] Anna Almendrala, «Here’s Why Men Don’t Like Going To The Doctor», Huffington Post, 13 de junio de 2016.

[8] Jim Denison, The Denison Forum, 9 de febrero de 2018, https://www.christianheadlines.com/columnists/denison-forum/down-syndrome-child-is-gerber-s-spokesbaby-of-the-year.html.